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ladridos compulsivos

¿Qué hacer en caso de que nuestros vecinos se quejen cada vez que nos vamos a trabajar porque nuestro perro no para de ladrar? A continuación, compartimos varias opciones para solucionar los ladridos compulsivos de nuestro perro.

Hay que tener en cuenta que, además de la molestia que eso causa a las casas cercanas, existe la posibilidad de que lleguen, incluso a denunciar la situación.

Además, este comportamiento poco social del perro tiene una dificultad añadida para que los propietarios lo resuelvan sin la formación adecuada. Ya que se produce, en la mayoría de ocasiones, cuando no se encuentran presentes en casa, con la imposibilidad de actuar de manera eficaz en el momento que se presenta.

Identificar las causas exactas

Primero, como en toda expresión de conducta canina que queramos rehabilitar, es necesario identificar cuál es la causa que provoca dicha conducta.

Puede haber diferentes motivos por lo que un perro ladre compulsivamente al quedarse sin sus amos en casa solo. Pero las más habituales pueden ser:

  • Hiperapego.
  • Ansiedad por separación.
  • Miedos por experiencias pasadas.
  • Reclamar atención humana.

Estos, aparentemente, diferentes causas realmente es posible que tengan una misma raíz: la dificultad de autogestionar sus estados de ánimo y el autocontrol, además de presentar un autoestima o confianza en sí mismo demasiado baja.

Por eso, es muy importante enfocar la solución al problema sobre la causa que lo provoca y no sobre su expresión. Por ejemplo, es mejor practicar ejercicios y nuevos hábitos que lo ayuden a aumentar su confianza y manejar sus estados emocionales, que ponerle un bozal mientras no estamos para evitar físicamente que ladre sin parar.

En consecuencia, en el primer caso, adecuadamente conseguiremos mejores resultados a la larga y evitaremos la causa que origina la conducta indeseada. En el segundo, la voluntad del perro seguirá siendo ladrar, por lo que en cuanto le quitemos el bozal y nos vayamos volverá a hacerlo.

Consejos prácticos y útiles

En relación, compartimos algunos consejos muy útiles para solucionar los ladridos compulsivos, mediante la mejora de su destreza en el manejo de las emociones, tratando las siguientes cuestiones:

  • Evitar la sobreprotección del animal: es decir, tenerlo cogido en brazos cada vez que se presenta una situación incomoda. Esto no le permite aprender a gestionar las emociones, puesto que el humano siempre llega y le «salva». Cuando el humano no está presente, el perro no sabe cómo actuar, porque nunca lo ha hecho.
  • Nunca, repito, nunca acariciar al perro cuando manifiesta los ladridos compulsivos con la explicación errónea de «intentar calmarle». El aprendizaje del perro asocia los ladridos como una actitud positiva que el humano le premia con caricias.
  • Una técnica con muy buenos resultados es el uso del trasportín después de una adecuada positivización. Con esto conseguiremos el «efecto madriguera» y el perro acabará sintiéndose tremendamente protegido y cómodo para el descanso.
  • Sobre todo, evitar los gritos entre humanos y los gritos hacia el perro: ha de trabajarse una energía tranquila.
  • Disminuir la cantidad de afecto descontrolado cuando estamos en casa para que el contraste entre cuando estamos y no estamos sea el menor posible.
  • Reservar las caricias para los momentos en los que el perro está tranquilo, en cualquier momento del día, premiando positivamente la actitud que le pedimos. Se puede complementar con chuches o juegos sin sobre excitación, en otros.

Pedir ayuda profesional

Adicionalmente, la mejor resolución del conflicto, como es lógico, es la prevención para que no llegue a producirse. Por lo que, si está comenzando con estos comportamientos, la mejor opción es tratar de atajarlo cuanto antes.

En definitiva, podríamos ayudarnos de estas técnicas pero la clave es identificar correctamente el motivo del ladrido compulsivo y tratar la causa.

Esperamos que con estos consejos se lleguen a solucionar los ladridos compulsivos del perro.

Siempre que haya dudas, en función de la dificultad de la situación, puede ser buen momento para contar con la ayuda de un profesional en adiestramiento canino.

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